El pueblo americano… ayer alegre se vestía de blanco, en su crepúsculo deslumbraba el honor en sus exuberantes paisajes las bellas aves entonaban cantos pero el hispano… bañó sus campos fértiles y promisorios de sangre y dolor. Suena en la mina el grito del dolor lloran las mujeres victimas del deshonor, gotas de sangre brotan de las manos inocentes del pobre cimarrón, grillos y cadenas enlutan su cuerpo vigoroso, marcado por el látigo del adyecto sayón. Ayer el pueblo afroacolombiano se adornaba con zafiros el alma virgen y pura de su gente reía hoy hasta los niños están convulsos a estruendo de cañones y fusiles; evidenciase en su afable espíritu las secuelas nefastas de la esclavitud. El hermano indígena y afrocolombiano ayer príncipes y caciques libres y soberanos en su comarcas, el hispano vilmente en esclavos los convirtió. violó a sus doncellas y mató su libertad, de su riqueza, honor y saber se apoderó. Afroamerica llora de costernación ...